El tiempo vuelve,
sin pretexto,
a dar un jaque
ante el espejo.
Sigo igual de calavera,
igual de insomne,
igual de urgente.
Nada cambia y mis pisadas
siguen pareciéndome
las de otro,
sin su suerte.
Los veranos que aún nos habitan
Hace 2 días

1 comentario:
Se lo llevó la tormenta y el tiempo, nada se pudo salvar, sólo quedó una chispa de luz, suspira por volver a empezar...
Ya falta menos =)
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