El tema es simple:
uno encuentra a una chica:
delicada, interesante,
graciosa, sorprendente
e impecablemente bella
siempre cuando no se busca,
cuando no se espera.
Luego vienen las risas,
las cervezas, los cafés.
El descubrirse sin
trampas ni engaños.
Más cervezas, más cafés...
Y uno, inevitablemente,
se enamora.
Le sigue la magia,
los momentos, las etiquetas.
La alegría más profunda,
las duermevelas más inquietas.
Luego llegan los adioses,
los andenes, las despedidas.
Uno se siente vacío,
hastiado.
Finalmente,
uno encuentra a una chica:
delicada, interesante...
Ya saben.
Entonces, yo me pregunto:
¿qué es el amor?
Y el tema es simple:
el amor...
Es como todo lo demás.
martes, 30 de septiembre de 2008
jueves, 25 de septiembre de 2008
Tarde de 6ºd
La habitación se sabía plena de júbilo.
El adulterado humo invadía todo espacio posible y provocaba la risa fácil en los miembros reunidos.
El fondo musical, formado por la guitarra y las voces espontáneas, acompañaba de forma perenne y ayudaba a mejorar, más si cabe, la atmósfera creada.
A veces basta con poco para ser feliz.
El adulterado humo invadía todo espacio posible y provocaba la risa fácil en los miembros reunidos.
El fondo musical, formado por la guitarra y las voces espontáneas, acompañaba de forma perenne y ayudaba a mejorar, más si cabe, la atmósfera creada.
A veces basta con poco para ser feliz.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
5ºA
5ºA, pero es un bajo,
si cruzas sus puertas encontrarás
el encanto que ofrece
el desnorte de tres niñas
que siempre bien te recibirán.
Huele a farmacia y a hospitalidad,
a San Lorenzo, a Selaya,
a todo aquel que se atreva
a disfrutar
de la magia de sus entrañas.
Espacio sin humo,
pero a menudo,
le ofrece tregua a mi ansiedad.
Aviso para navegantes:
si traspasas su umbral
sentirás la necesidad
de regresar.
si cruzas sus puertas encontrarás
el encanto que ofrece
el desnorte de tres niñas
que siempre bien te recibirán.
Huele a farmacia y a hospitalidad,
a San Lorenzo, a Selaya,
a todo aquel que se atreva
a disfrutar
de la magia de sus entrañas.
Espacio sin humo,
pero a menudo,
le ofrece tregua a mi ansiedad.
Aviso para navegantes:
si traspasas su umbral
sentirás la necesidad
de regresar.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Despedidas
Odio las despedidas.
El sabor agridulce del
último beso,
la puñalada certera
de la última mirada,
empapada,
del eco insistente
de tu voz diciéndome:
adiós.
El frío que dejan en el alma
los andenes,
la cara de idiota
tras mirar el reloj.
La vuelta a casa
arrastrando mis penas,
doblar las esquinas
y esperar verte allí.
Odio las despedidas
y no porque marches,
sino porque puede que sea
la última vez
que te vea partir.
El sabor agridulce del
último beso,
la puñalada certera
de la última mirada,
empapada,
del eco insistente
de tu voz diciéndome:
adiós.
El frío que dejan en el alma
los andenes,
la cara de idiota
tras mirar el reloj.
La vuelta a casa
arrastrando mis penas,
doblar las esquinas
y esperar verte allí.
Odio las despedidas
y no porque marches,
sino porque puede que sea
la última vez
que te vea partir.
viernes, 19 de septiembre de 2008
Chispeando estrellas
En ese instante en el que el tiempo se detiene,
anudados,
a la puerta de algún dúplex sorprendente,
se disipan los temores,
ya inexistentes.
Crecen las alas que desafían
la fuerza del azar latente.
Y la noche insiste en mantener la magia,
incidente,
que vuela por la habitación,
sincera y caliente,
habitación que no se queja
al ver a dos corazones arañarse
profunda
y mutuamente.
Me dejo empapar
por el chispeo de estrellas.
anudados,
a la puerta de algún dúplex sorprendente,
se disipan los temores,
ya inexistentes.
Crecen las alas que desafían
la fuerza del azar latente.
Y la noche insiste en mantener la magia,
incidente,
que vuela por la habitación,
sincera y caliente,
habitación que no se queja
al ver a dos corazones arañarse
profunda
y mutuamente.
Me dejo empapar
por el chispeo de estrellas.
martes, 16 de septiembre de 2008
Extraño
Se levantó de la cama intentando hacer el menor ruido posible, cogió su libreta, tabaco, una sudadera y se fue rumbo al balcón. Efectivamente, hacía frío.
Como dentro de él.
Sintió tanto frío que apenas podía escribir.
Mente y corazón batallaban por ver cuál estaba más helado.
Jamás se había sentido tan extraño a su lado.
Como dentro de él.
Sintió tanto frío que apenas podía escribir.
Mente y corazón batallaban por ver cuál estaba más helado.
Jamás se había sentido tan extraño a su lado.
domingo, 14 de septiembre de 2008
Tú y yo
A veces, caigo en la cuenta
y entiendo, en parte,
este juego entre los dos.
A veces, el tiempo
se detiene y vuela
con sólo escuchar tu voz.
A veces, basta
con mirarme en tu reflejo
para apostarlo todo
sobre el colchón.
A veces, gana tu razón
sobre la mía,
aunque acepte con resignación.
Incluso a veces,
cuando me abrazas,
consigues encogerme el corazón.
Otras, sin embargo,
no necesito mirarte,
ni escucharte, ni entenderte,
ni siquiera sentirte
en mi interior.
Me vale con imaginarte
para no olvidar
todo aquello de lo que
somos capaces
tú y yo.
y entiendo, en parte,
este juego entre los dos.
A veces, el tiempo
se detiene y vuela
con sólo escuchar tu voz.
A veces, basta
con mirarme en tu reflejo
para apostarlo todo
sobre el colchón.
A veces, gana tu razón
sobre la mía,
aunque acepte con resignación.
Incluso a veces,
cuando me abrazas,
consigues encogerme el corazón.
Otras, sin embargo,
no necesito mirarte,
ni escucharte, ni entenderte,
ni siquiera sentirte
en mi interior.
Me vale con imaginarte
para no olvidar
todo aquello de lo que
somos capaces
tú y yo.
jueves, 11 de septiembre de 2008
Ícaro
Una mirada.
Se encendió la chispa.
Su reflejo se pierde
en el azul de mi pupila.
Una llamada.
Paciente en la espera.
Rueda por mi garganta
el humo que quema.
Un pensamiento.
¡Ícaro de mí!
Mi rumbo al suyo
parece seguir...
Se encendió la chispa.
Su reflejo se pierde
en el azul de mi pupila.
Una llamada.
Paciente en la espera.
Rueda por mi garganta
el humo que quema.
Un pensamiento.
¡Ícaro de mí!
Mi rumbo al suyo
parece seguir...
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Descuida
Descuida,
no resultará fácil olvidar
que una vez la magia
me envolvía,
que al norte sale alto
el sol,
cómo se disfrutan
los buenos días.
Ni mi viaje sideral,
a través de
la constelación de lunares
en tu espalda,
al jóven explorador
que se adentra
en la selva
en busca de su manzana.
Al idealista soñador,
que bajó de su luna
para regalártela.
No olvidaré
que sólo se conservan
las cosas que no se amarran.
no resultará fácil olvidar
que una vez la magia
me envolvía,
que al norte sale alto
el sol,
cómo se disfrutan
los buenos días.
Ni mi viaje sideral,
a través de
la constelación de lunares
en tu espalda,
al jóven explorador
que se adentra
en la selva
en busca de su manzana.
Al idealista soñador,
que bajó de su luna
para regalártela.
No olvidaré
que sólo se conservan
las cosas que no se amarran.
domingo, 7 de septiembre de 2008
A Isa
Ondas rubias que protegen
un cuerpo escueto de lunares,
belleza que ofrece el alma libre
de jilguero tierno de las calles.
Defensora de justicias y posibles,
estandarte del amor de las bondades.
Escritora con la pluma del cariño,
amante de niños y verdades.
Aureola de paz sobre sus sienes,
con envoltorio de carita de ángel.
Luchadora feroz por quien no tiene,
compañera de cafeses trascendentales.
un cuerpo escueto de lunares,
belleza que ofrece el alma libre
de jilguero tierno de las calles.
Defensora de justicias y posibles,
estandarte del amor de las bondades.
Escritora con la pluma del cariño,
amante de niños y verdades.
Aureola de paz sobre sus sienes,
con envoltorio de carita de ángel.
Luchadora feroz por quien no tiene,
compañera de cafeses trascendentales.
jueves, 4 de septiembre de 2008
...Los dos
Gane o pierda en este juego,
mate o avive el dolor,
hay un mensaje subliminal
en cada sonrisa
que transporta
calma a mi colchón.
Luche o ceda en esta guerra,
ahogue o renueve tu calor,
existen infinitas razones
para que el cuento
sepamos escribirlo
juntos...Los dos.
mate o avive el dolor,
hay un mensaje subliminal
en cada sonrisa
que transporta
calma a mi colchón.
Luche o ceda en esta guerra,
ahogue o renueve tu calor,
existen infinitas razones
para que el cuento
sepamos escribirlo
juntos...Los dos.
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Prohibido fijar carteles
No me pidas que piense que ha amanecido
porque el sol haya vuelto a salir.
Lamento insomne que se acerquen tiempos de guerra,
pero, niña, si me provocan,
recuerdo que fui un experto en este modo de vivir.
No me pidas que entienda aquello
que ha detenido mi firme caminar.
El eco de tus palabras en mi mente
tatuó doloroso un mensaje subliminal:
prohibido fijar carteles.
porque el sol haya vuelto a salir.
Lamento insomne que se acerquen tiempos de guerra,
pero, niña, si me provocan,
recuerdo que fui un experto en este modo de vivir.
No me pidas que entienda aquello
que ha detenido mi firme caminar.
El eco de tus palabras en mi mente
tatuó doloroso un mensaje subliminal:
prohibido fijar carteles.
lunes, 1 de septiembre de 2008
La ciudad respiraba
La ciudad parecía vigilarle con sus luces de gas acartonadas y esa suerte de tensión propia de las madrugadas en las que nadie se dejaba ver por sus calles.
Como cada noche, aprovechó sus mejores momentos de lucidez para huir al balcón y fumarse un cigarrillo, para producir esa autocomplaciente comunión entre sus pensamientos y la paz que brindaba la noche, sin estrellas esta vez, salmantina.
Se detuvo durante un instante a escuchar...
La ciudad respiraba.
Como cada noche, aprovechó sus mejores momentos de lucidez para huir al balcón y fumarse un cigarrillo, para producir esa autocomplaciente comunión entre sus pensamientos y la paz que brindaba la noche, sin estrellas esta vez, salmantina.
Se detuvo durante un instante a escuchar...
La ciudad respiraba.
jueves, 28 de agosto de 2008
Dos besos, encantado
Suavemente, con delicadeza,
acaricio nuestra herida,
nuestra condena,
la que nos vio nacer
y nos acompaña
en cada paso del camino.
Lentamente, con miedo,
pienso en los versos
que no escribo,
en aquellos que,
cuando te marches,
por ti escribiré.
Torpemente, con sumo descuido,
me empapo de toda tu magia,
sin mesura,
tatuando con tus besos
cada poro
de mi blanca piel.
Inútilmente, con desesperanza,
trato de olvidar
nuestro sino,
un dos besos, gracias por todo,
en mi ausencia
hazme un favor y cuidate.
acaricio nuestra herida,
nuestra condena,
la que nos vio nacer
y nos acompaña
en cada paso del camino.
Lentamente, con miedo,
pienso en los versos
que no escribo,
en aquellos que,
cuando te marches,
por ti escribiré.
Torpemente, con sumo descuido,
me empapo de toda tu magia,
sin mesura,
tatuando con tus besos
cada poro
de mi blanca piel.
Inútilmente, con desesperanza,
trato de olvidar
nuestro sino,
un dos besos, gracias por todo,
en mi ausencia
hazme un favor y cuidate.
lunes, 25 de agosto de 2008
De fondo, jazz
La cafetería estaba desierta cuando él entró.
En la mesa, café y tabaco; de fondo, jazz. Necesitaba esos pequeños momentos de tranquilidad, esa suerte de felicidad que sólo le ofrecen los pequeños detalles como ése.
No esperaba a nadie, pero la expectación se respiraba en cada poro de la piel.
De fondo, seguía sonando jazz.
En la mesa, café y tabaco; de fondo, jazz. Necesitaba esos pequeños momentos de tranquilidad, esa suerte de felicidad que sólo le ofrecen los pequeños detalles como ése.
No esperaba a nadie, pero la expectación se respiraba en cada poro de la piel.
De fondo, seguía sonando jazz.
viernes, 15 de agosto de 2008
Santiago
Cuando al doblar esquinas
sientes que la magia
te acompaña al girar.
Cuando las calles se llenan
de miradas amigas
que coinciden con tu mirar.
Cuando el alma se siente
tan plena
con sólo tu presencia notar.
Cuando la paz trasciende
sobre todo sentimiento
si te detienes a contemplar.
Y, especialmente,
cuando consigues sentirte
peregrino
sin un paso caminar.
No muy lejos del Obradoiro
te debes encontrar.
sientes que la magia
te acompaña al girar.
Cuando las calles se llenan
de miradas amigas
que coinciden con tu mirar.
Cuando el alma se siente
tan plena
con sólo tu presencia notar.
Cuando la paz trasciende
sobre todo sentimiento
si te detienes a contemplar.
Y, especialmente,
cuando consigues sentirte
peregrino
sin un paso caminar.
No muy lejos del Obradoiro
te debes encontrar.
jueves, 14 de agosto de 2008
Fui
Una vez fui
sol radiante y pleno,
amanecer en la desesperanza,
calor vivo y duradero.
Y fui, también,
lluvia de abril,
esperada y necesaria,
gota fina, pero que empapa,
abono de la semilla sembrada.
Fui estrella en el firmamento,
faro que alumbra tus pasos,
pequeña, pero firme,
que te cuidaba desde lo lejos.
Todo lo que fui
no supe mantenerlo.
Me perdí entre mis sombras,
ganaron el duelo.
Y ahora soy
una suerte de huracán en celo,
todo lo reduzco a migajas,
arraso por donde vuelo.
Y soy, también,
frío diciembre,
melancólico y fugaz,
lleno de buenas intenciones
que quedan en conductas erráticas.
Soy cielo nublado,
futuro cargado de dudas,
enormes, pero enclenques,
avatar de las noches sin luna.
Todo lo que soy,
no sé esconderlo,
me pierdo por los claros,
abandono el juego.
sol radiante y pleno,
amanecer en la desesperanza,
calor vivo y duradero.
Y fui, también,
lluvia de abril,
esperada y necesaria,
gota fina, pero que empapa,
abono de la semilla sembrada.
Fui estrella en el firmamento,
faro que alumbra tus pasos,
pequeña, pero firme,
que te cuidaba desde lo lejos.
Todo lo que fui
no supe mantenerlo.
Me perdí entre mis sombras,
ganaron el duelo.
Y ahora soy
una suerte de huracán en celo,
todo lo reduzco a migajas,
arraso por donde vuelo.
Y soy, también,
frío diciembre,
melancólico y fugaz,
lleno de buenas intenciones
que quedan en conductas erráticas.
Soy cielo nublado,
futuro cargado de dudas,
enormes, pero enclenques,
avatar de las noches sin luna.
Todo lo que soy,
no sé esconderlo,
me pierdo por los claros,
abandono el juego.
miércoles, 13 de agosto de 2008
Atardecer galego
Durante un instante, se detuvo frente al mar y contempló absorto esa extraña comunión entre las olas y las rocas, ese hacer el amor con delicadeza propio de la mar en calma.
La melodía de fondo, acompañada por golondrinas aún ociosas y gaviotas ya dispuestas a descansar, completaba el panorama del nublado atardecer en la costa galega.
Durante ese instante, al menos, fluyó.
La melodía de fondo, acompañada por golondrinas aún ociosas y gaviotas ya dispuestas a descansar, completaba el panorama del nublado atardecer en la costa galega.
Durante ese instante, al menos, fluyó.
miércoles, 6 de agosto de 2008
No puede ser
Ya me ves, sigo aquí,
a una mirada de distancia,
como esas que me lanzas
cuando nadie nos ve,
una de esas en las que
el verde se transforma en miel.
De cuando en cuando nos da
por jugar a escondidas;
por encender la pasión,
desatar las caricias,
por disfrutar de los besos
que saben mejor
cuando no deben ser.
Otra vez, acaricio suave mi herida,
la que dejas tras cada encuentro,
que es la misma
que la de la primera vez.
La que me recuerda
que nuestra poesía,
aunque me pese,
no puede ser.
a una mirada de distancia,
como esas que me lanzas
cuando nadie nos ve,
una de esas en las que
el verde se transforma en miel.
De cuando en cuando nos da
por jugar a escondidas;
por encender la pasión,
desatar las caricias,
por disfrutar de los besos
que saben mejor
cuando no deben ser.
Otra vez, acaricio suave mi herida,
la que dejas tras cada encuentro,
que es la misma
que la de la primera vez.
La que me recuerda
que nuestra poesía,
aunque me pese,
no puede ser.
martes, 5 de agosto de 2008
Sol y moscas
El insistente zumbido de las moscas a su alrededor le aconsejó recordarle porqué retomó costumbres ya olvidadas.
Posiblemente la alineación de los planetas fuera la correcta o fue, simplemente, una de esas cosas que tienen que ocurrir por algún caprichoso deseo del azar.
Por último, pensó que, quizás, la única respuesta es que afloró el deseo tantas veces reprimido en el momento y en el lugar adecuados.
Y es que hay cosas tan profundas que no podemos evitar.
Posiblemente la alineación de los planetas fuera la correcta o fue, simplemente, una de esas cosas que tienen que ocurrir por algún caprichoso deseo del azar.
Por último, pensó que, quizás, la única respuesta es que afloró el deseo tantas veces reprimido en el momento y en el lugar adecuados.
Y es que hay cosas tan profundas que no podemos evitar.
viernes, 1 de agosto de 2008
Dentro de mí
A deshora vengo a escribir
al rincón donde los sueños no tienen fin.
Vagando meditabundo por el balcón,
exprimiendo, gota a gota, mi corazón.
Y cansando de todo...
Aún sigo buscando el equilibrio.
Aún sigo pensando huir con sigilo.
Cuando nadie me crea,
cuando nadie me vea.
Simplemente huir y dejarlo todo,
sin rumbo fijo, sin destino.
Lanzarme a la aventura
de encontrarme a mí mismo.
Allí donde todo es sórdido y ajeno,
donde lo superficial ceda a lo verdadero.
Allí donde los sueños vuelan
como los pájaros en el cielo.
Allí sin duda estaré yo,
idealizando la vida
y sufriendo por ello...
Buscando la salida
sin saber cual es el comienzo.
Escribiendo torpemente
estos humildes versos.
al rincón donde los sueños no tienen fin.
Vagando meditabundo por el balcón,
exprimiendo, gota a gota, mi corazón.
Y cansando de todo...
Aún sigo buscando el equilibrio.
Aún sigo pensando huir con sigilo.
Cuando nadie me crea,
cuando nadie me vea.
Simplemente huir y dejarlo todo,
sin rumbo fijo, sin destino.
Lanzarme a la aventura
de encontrarme a mí mismo.
Allí donde todo es sórdido y ajeno,
donde lo superficial ceda a lo verdadero.
Allí donde los sueños vuelan
como los pájaros en el cielo.
Allí sin duda estaré yo,
idealizando la vida
y sufriendo por ello...
Buscando la salida
sin saber cual es el comienzo.
Escribiendo torpemente
estos humildes versos.
jueves, 31 de julio de 2008
21, blackjack
De nuevo me siento en la mesa,
juego mis cartas,
no puedo fallar.
Tengo el don de elevar las apuestas;
toca perder
cuando juego a ganar.
Me ficharon en todos los casinos,
"sin riesgo no hay triunfo"
tiendo a pensar.
Mis cálculos fallan, equivoco el camino,
huelo el all-in
cuando me debo retirar.
Arriba las cartas,
el croupier no me fía,
en la mesa,
21, blackjack,
la banca me ha vuelto
a ganar.
juego mis cartas,
no puedo fallar.
Tengo el don de elevar las apuestas;
toca perder
cuando juego a ganar.
Me ficharon en todos los casinos,
"sin riesgo no hay triunfo"
tiendo a pensar.
Mis cálculos fallan, equivoco el camino,
huelo el all-in
cuando me debo retirar.
Arriba las cartas,
el croupier no me fía,
en la mesa,
21, blackjack,
la banca me ha vuelto
a ganar.
miércoles, 30 de julio de 2008
Esperando el silbido
Pasan las horas, no escucho el silbido,
es de noche y aquí no tengo balcón.
Abro la ventana, enciendo un pitillo,
la luna ilumina el salón.
Me empapo de Neruda, Machado y Bécquer
¡Quién pudiera escribir como vos!
Nunca fui docto en escoger palabras,
no sé escribir poesía pidiendo perdón.
Ábreme el pecho y registra,
encontrarás lamentos e ilusión.
Se fueron las nubes, verás las estrellas,
lejanas y distantes,
como tu voz.
Quisiera jugar, sólo pido un poquito,
disfruto cuando arañas mi corazón.
No olvides que cambio todo un paraíso
por tu estrella de cartón.
es de noche y aquí no tengo balcón.
Abro la ventana, enciendo un pitillo,
la luna ilumina el salón.
Me empapo de Neruda, Machado y Bécquer
¡Quién pudiera escribir como vos!
Nunca fui docto en escoger palabras,
no sé escribir poesía pidiendo perdón.
Ábreme el pecho y registra,
encontrarás lamentos e ilusión.
Se fueron las nubes, verás las estrellas,
lejanas y distantes,
como tu voz.
Quisiera jugar, sólo pido un poquito,
disfruto cuando arañas mi corazón.
No olvides que cambio todo un paraíso
por tu estrella de cartón.
martes, 29 de julio de 2008
Soy
Soy el poeta, que insomne carga
con la palabra contra el mundo
y que al tiempo alaba sin cesar.
Soy el cantante, ronco de ilusiones,
que al bajar del escenario
recita tímido sus canciones.
Soy el soñador, jóven e insensato,
que anhela un mundo nuevo,
cree en la magia y en los hados.
Soy el filósofo, que armado con la razón
ahoga llantos y emociones
bajo su sabio caparazón.
Soy el lascivo, sureño y pasional,
que aprende técnicas de oriente,
el que folla en lugar de descansar.
Soy el vampiro, golfo e introspectivo,
que pone el despertador a las 10 siendo las 5,
que adora la noche y el frío.
Soy todos y ninguno,
aprendiz de todo, maestro de nada.
Lo mejor de mis despojos
y la sombra de mis hazañas.
con la palabra contra el mundo
y que al tiempo alaba sin cesar.
Soy el cantante, ronco de ilusiones,
que al bajar del escenario
recita tímido sus canciones.
Soy el soñador, jóven e insensato,
que anhela un mundo nuevo,
cree en la magia y en los hados.
Soy el filósofo, que armado con la razón
ahoga llantos y emociones
bajo su sabio caparazón.
Soy el lascivo, sureño y pasional,
que aprende técnicas de oriente,
el que folla en lugar de descansar.
Soy el vampiro, golfo e introspectivo,
que pone el despertador a las 10 siendo las 5,
que adora la noche y el frío.
Soy todos y ninguno,
aprendiz de todo, maestro de nada.
Lo mejor de mis despojos
y la sombra de mis hazañas.
lunes, 28 de julio de 2008
Tras Ciento volando...
Y este humo del cigarro ya liado
tras Ciento volando de Sabina que leí,
me devuelve al salón, meditabundo,
para incumplir la promesa y escribir.
Este soneto, salve rima y estructura,
contiene lo que no debí decir y escribo,
para que guarde en el cahón de mis locuras
un trocito más de mí, luego sigo.
Prefiero la amarga desilusión
de vivir y soñar al unísono
que esconderla en el tintero del olvido.
Perdone si no aguanté la tentación,
para no llevarle al equívoco,
pienso en ustéh y escribo, luego existo.
tras Ciento volando de Sabina que leí,
me devuelve al salón, meditabundo,
para incumplir la promesa y escribir.
Este soneto, salve rima y estructura,
contiene lo que no debí decir y escribo,
para que guarde en el cahón de mis locuras
un trocito más de mí, luego sigo.
Prefiero la amarga desilusión
de vivir y soñar al unísono
que esconderla en el tintero del olvido.
Perdone si no aguanté la tentación,
para no llevarle al equívoco,
pienso en ustéh y escribo, luego existo.
sábado, 26 de julio de 2008
Ahí sigue
Mata el tiempo,
irremediablemente lento,
inexorablemente arrasando.
Aviva el recuerdo,
innecesariamente amargo,
impecablemente certero.
Agranda la distancia,
inevitablemente existente,
irreductiblemente lejana.
Pero ahí sigue su estrella que,
impasible,
reduce el tiempo a un suspiro,
rauda,
alegra vivamente el recuerdo,
y mordaz,
acorta la distancia presente.
irremediablemente lento,
inexorablemente arrasando.
Aviva el recuerdo,
innecesariamente amargo,
impecablemente certero.
Agranda la distancia,
inevitablemente existente,
irreductiblemente lejana.
Pero ahí sigue su estrella que,
impasible,
reduce el tiempo a un suspiro,
rauda,
alegra vivamente el recuerdo,
y mordaz,
acorta la distancia presente.
viernes, 25 de julio de 2008
Una noche más
La habitación se sentía vacía sin ese aroma de incertidumbre y deseo que acostumbraba a flotar en su interior. Él lo notaba especialmente en esas calurosas noches de verano en las que la huida al balcón se antojaba como la única salida frente a una noche de insomnio y desidia, en esas noches en las que el tiempo juega a estirarse irremediablemente en su contra, en esas noches en las que tenía especialmente ganas de ella.
Nunca terminó de perderse ese aroma en su habitación. Al fin y al cabo, sólo era eso, una noche más.
Nunca terminó de perderse ese aroma en su habitación. Al fin y al cabo, sólo era eso, una noche más.
jueves, 24 de julio de 2008
Podría ponerme
Podría ponerme estúpido y decir:
"no merece la pena, ahorro magia,
las fechas de caducidad no son para mí".
Podría ponerme básico y decir:
"sólo pienso en adentrarme en tus piernas,
enredarme en tu pelo y sudar junto a ti".
Podría ponerme autodestructivo y decir:
"sé que esto acabará conmigo,
pero me excita tanto que sea así".
Pero debo ser franco y decir:
"no te vendo señales de humo,
no me gusta fingir.
Lo que soy, ya te lo dihe,
lo escribí antes para ti".
"no merece la pena, ahorro magia,
las fechas de caducidad no son para mí".
Podría ponerme básico y decir:
"sólo pienso en adentrarme en tus piernas,
enredarme en tu pelo y sudar junto a ti".
Podría ponerme autodestructivo y decir:
"sé que esto acabará conmigo,
pero me excita tanto que sea así".
Pero debo ser franco y decir:
"no te vendo señales de humo,
no me gusta fingir.
Lo que soy, ya te lo dihe,
lo escribí antes para ti".
miércoles, 23 de julio de 2008
Jugando a ser poeta
Se merece una noche como ésta,
de sincera lección de cruda realidad,
que sueñe más intensamente que nunca,
que olvide que de madrugada se debe descansar.
No le pidas una tregua a esta condena,
no quisiera a los infiernos regresar.
Mi corazón anestesiado no funciona
y hoy bombea tanto que va a estallar.
No dejemos que el miedo que nos llena
ahogue nuestras ansias de volar.
Sería tan triste que al pasar fugaz la estrella
la niebla del futuro no la dejara contemplar.
Y no creas que esto es un reproche,
no podría hacerle eso jamás.
En ocasiones juego a ser poeta,
escribo lo que siento y nada más.
de sincera lección de cruda realidad,
que sueñe más intensamente que nunca,
que olvide que de madrugada se debe descansar.
No le pidas una tregua a esta condena,
no quisiera a los infiernos regresar.
Mi corazón anestesiado no funciona
y hoy bombea tanto que va a estallar.
No dejemos que el miedo que nos llena
ahogue nuestras ansias de volar.
Sería tan triste que al pasar fugaz la estrella
la niebla del futuro no la dejara contemplar.
Y no creas que esto es un reproche,
no podría hacerle eso jamás.
En ocasiones juego a ser poeta,
escribo lo que siento y nada más.
martes, 22 de julio de 2008
Las tuyas, los míos
La paz de la noche:
estrellas; los grillos.
El humo que quema,
en mi garganta,
un suspiro.
La luna que ríe
más llena y blanca
que nunca.
Mi reflejo inútil
en sus manchas oscuras.
La balanza que desgarradora
desequilibra lo conseguido.
Tus miedos, mis dudas,
las tuyas, los míos.
estrellas; los grillos.
El humo que quema,
en mi garganta,
un suspiro.
La luna que ríe
más llena y blanca
que nunca.
Mi reflejo inútil
en sus manchas oscuras.
La balanza que desgarradora
desequilibra lo conseguido.
Tus miedos, mis dudas,
las tuyas, los míos.
sábado, 28 de junio de 2008
Y si amanece por fin
Y si amanece por fin,
no quiero que mis lágrimas
empañen
lo que en la noche no tuvo
ni principio, ni fin.
Si mi recuerdo duele,
anestésialo
con caricias, con ilusiones,
con la duda de un posible encuentro,
con saber que los límites del tiempo y la distancia
se quiebran
cuando sonríes junto a mí.
Si mi recuerdo mata,
avisa,
pues estoy dipuesto
a morir por ti.
Pero, si mi recuerdo alegra
algún pequeño rincón de tu alma;
que al leerme puedas,
volando,
transportarte al momento
en que anudados callas,
no me lo digas.
Y si amanece por fin,
quiero que sea hoy mañana
ayer noche todavía.
no quiero que mis lágrimas
empañen
lo que en la noche no tuvo
ni principio, ni fin.
Si mi recuerdo duele,
anestésialo
con caricias, con ilusiones,
con la duda de un posible encuentro,
con saber que los límites del tiempo y la distancia
se quiebran
cuando sonríes junto a mí.
Si mi recuerdo mata,
avisa,
pues estoy dipuesto
a morir por ti.
Pero, si mi recuerdo alegra
algún pequeño rincón de tu alma;
que al leerme puedas,
volando,
transportarte al momento
en que anudados callas,
no me lo digas.
Y si amanece por fin,
quiero que sea hoy mañana
ayer noche todavía.
jueves, 26 de junio de 2008
Tenlo presente
Cuando apriete el frío,
cuando el mundo sea
sórdido y ajeno
y las nubes del recuerdo
empañen, con sus gotas,
el incandescente firmamento
de tu miel visión.
Cuando nieve en estío,
cuando los copos
traigan, con la brisa,
tu olor discreto
cargado de caricias
hasta inundar
mi reflexivo balcón.
Y, sobre todo,
cuando no haya nada tuyo,
ni nada mío,
cuando pasemos a ser
algún verso olvidado
de un poeta soñador.
Cuando el tiempo
eche en falta
que le envidemos,
con brío.
Cuando no brillen
las estrellas de cartón.
Ten presente, a pesar de ello,
que la magia que irradiamos
al fundirnos en sudor,
siempre será envidiada,
por los astros,
al sentirse incapaces
de crear algo mejor.
Ten presente que así,
al menos, lo tendré presento yo.
cuando el mundo sea
sórdido y ajeno
y las nubes del recuerdo
empañen, con sus gotas,
el incandescente firmamento
de tu miel visión.
Cuando nieve en estío,
cuando los copos
traigan, con la brisa,
tu olor discreto
cargado de caricias
hasta inundar
mi reflexivo balcón.
Y, sobre todo,
cuando no haya nada tuyo,
ni nada mío,
cuando pasemos a ser
algún verso olvidado
de un poeta soñador.
Cuando el tiempo
eche en falta
que le envidemos,
con brío.
Cuando no brillen
las estrellas de cartón.
Ten presente, a pesar de ello,
que la magia que irradiamos
al fundirnos en sudor,
siempre será envidiada,
por los astros,
al sentirse incapaces
de crear algo mejor.
Ten presente que así,
al menos, lo tendré presento yo.
miércoles, 25 de junio de 2008
Vuelvo a caer
Vuelta a las andadas;
morir de noche;
soñar de día,
dormir cuando la realidad
pacte la tregua con mi fantasía.
Escribir como bálsamo
para sacar espinas.
Jugar, a veces, a soñar que me querías.
Tarde o temprano
vuelvo
a
caer.
morir de noche;
soñar de día,
dormir cuando la realidad
pacte la tregua con mi fantasía.
Escribir como bálsamo
para sacar espinas.
Jugar, a veces, a soñar que me querías.
Tarde o temprano
vuelvo
a
caer.
martes, 24 de junio de 2008
Psicología básica
Siempre fui paladín de soñadores,
Don Quijote de la desdicha.
Supongo que hay cosas tan inherentes
que se le escapan a mis rimas.
No aprendí tras 500 tropezones,
ni tras largas resacas de emociones,
hombre fatal, primera línea.
Y de desfacer; entuertos de otros,
que los míos se me resisten;
psicología básica: lección para tontos.
A veces me da por renacer,
cual ave fénix,
si me dejas soplar
las cenizas de mis despojos.
Entiendo que mi torpeza,
a estas alturas de la partida,
pueda suponer un jaque mate.
Jugué con la reina,
sin proteger al rey en primera fila.
Don Quijote de la desdicha.
Supongo que hay cosas tan inherentes
que se le escapan a mis rimas.
No aprendí tras 500 tropezones,
ni tras largas resacas de emociones,
hombre fatal, primera línea.
Y de desfacer; entuertos de otros,
que los míos se me resisten;
psicología básica: lección para tontos.
A veces me da por renacer,
cual ave fénix,
si me dejas soplar
las cenizas de mis despojos.
Entiendo que mi torpeza,
a estas alturas de la partida,
pueda suponer un jaque mate.
Jugué con la reina,
sin proteger al rey en primera fila.
lunes, 23 de junio de 2008
Lo mejor de soñar/Lo peor de soñar
Lo mejor de soñar
es ver que el corazón,
hastiado y herido,
recupera las alas
y vuelve a echar a volar.
Perdido en el limbo,
en el momento fatal,
sonríe a los hados,
añora reir...y llorar.
Pan de centeno,
lluvia esperada,
todo es posible
si buscas con ganas.
Mundo invisible.
Tierra de nada.
De nubes hermosas
se empapan, sus alas.
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
No existe peor consuelo que pensar que las cosas suceden según lo correcto
es ver que el corazón,
hastiado y herido,
recupera las alas
y vuelve a echar a volar.
Perdido en el limbo,
en el momento fatal,
sonríe a los hados,
añora reir...y llorar.
Pan de centeno,
lluvia esperada,
todo es posible
si buscas con ganas.
Mundo invisible.
Tierra de nada.
De nubes hermosas
se empapan, sus alas.
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
No existe peor consuelo que pensar que las cosas suceden según lo correcto
domingo, 22 de junio de 2008
La noche
La noche volvió a parecerle eterna y desgarrada. Sabía que supondría un duro encuentro entre sus anhelos y una realidad tan puta que ni se digna a hacerte la cama.
La noche.
No bastaba con cabalgar a lomos del balsámico corcel de la lírica becqueriana, no bastaba con plantar colillas hasta bien entrada la madrugada. En realidad no le bastaba nada.
Era tan consciente de ese hueco de magia en su cama que no podía sino echarle de menos.
Echaría de menos echarle de menos.
La noche.
No bastaba con cabalgar a lomos del balsámico corcel de la lírica becqueriana, no bastaba con plantar colillas hasta bien entrada la madrugada. En realidad no le bastaba nada.
Era tan consciente de ese hueco de magia en su cama que no podía sino echarle de menos.
Echaría de menos echarle de menos.
sábado, 21 de junio de 2008
Tic-Tac
Tic-tac, tic-tac,
doy otra calada.
Tic-tac, tic-tac,
a veces el tiempo
se empeña en cagarla...
Tic-tac,tic-tac,
avanza y quema,
avanza y daña...
A 61 minutos por hora
galopa el tiempo
entre humo y tinta.
A 61 minutos por hora
el tiempo no tiene
sentido.
A 61 minutos por hora
bajo al salón y me enciento otro pitillo.
A 61 minutos por hora
Cronos duerme;
tú y yo reímos.
Tic-tac,tic-tac,
tú duermes; yo escribo.
Tic-tac, tic-tac,
el cigarro ya se ha consumido.
doy otra calada.
Tic-tac, tic-tac,
a veces el tiempo
se empeña en cagarla...
Tic-tac,tic-tac,
avanza y quema,
avanza y daña...
A 61 minutos por hora
galopa el tiempo
entre humo y tinta.
A 61 minutos por hora
el tiempo no tiene
sentido.
A 61 minutos por hora
bajo al salón y me enciento otro pitillo.
A 61 minutos por hora
Cronos duerme;
tú y yo reímos.
Tic-tac,tic-tac,
tú duermes; yo escribo.
Tic-tac, tic-tac,
el cigarro ya se ha consumido.
viernes, 20 de junio de 2008
Adiós
Allí estaba él, tumbado en su terraza. Notaba el viento afilado cargado de navajas, notaba el sabor de su ausencia en cada inestable ráfaga.
Y se hartó.
Empuñó con rabia la que siempre fue su mejor y más mordaz arma. Se dispuso a escribir, a enterrar las sombras de lo que un día brilló como la supernova más magnánima.
Y justo antes de empezar se dio cuenta de cómo enterrala.
Cerró su libreta.
Y se hartó.
Empuñó con rabia la que siempre fue su mejor y más mordaz arma. Se dispuso a escribir, a enterrar las sombras de lo que un día brilló como la supernova más magnánima.
Y justo antes de empezar se dio cuenta de cómo enterrala.
Cerró su libreta.
jueves, 19 de junio de 2008
Sol de invierno
- ¿Qué te pasa?
- Na...Nada -Contestó él titubeando.
Todavía se encontraba abrumado por la situación. Repicaban a duelo sus campanas de alarma, las palabras de ella resonaban insistentes en su mente y enturbiaban inexorables la parte más sensible de su corazón.
Era consciente de que no podría repetir esos momentos de inestable silencio con ella.
A pesar de que pedía a gritos su alma explotar en forma de llanto lluvioso, inexplicablemente, comenzó a reir a carcajadas.
- Y ahora, ¿por qué ries? -Preguntó.
- A veces, sólo a veces, entiendo la gracia de lo que suponemos tú y yo.
A veces, sólo a veces, el sol de invierno pica hasta quemar.
- Na...Nada -Contestó él titubeando.
Todavía se encontraba abrumado por la situación. Repicaban a duelo sus campanas de alarma, las palabras de ella resonaban insistentes en su mente y enturbiaban inexorables la parte más sensible de su corazón.
Era consciente de que no podría repetir esos momentos de inestable silencio con ella.
A pesar de que pedía a gritos su alma explotar en forma de llanto lluvioso, inexplicablemente, comenzó a reir a carcajadas.
- Y ahora, ¿por qué ries? -Preguntó.
- A veces, sólo a veces, entiendo la gracia de lo que suponemos tú y yo.
A veces, sólo a veces, el sol de invierno pica hasta quemar.
miércoles, 18 de junio de 2008
...Pero lo hago
Nunca supe escribir para ti,
o al menos no como querría.
No supe reflejar en mis versos
que mis temores se cumplirían.
Apareciste de la nada
y lo revolviste todo,
y lo curioso es que...
Me encanta.
Nunca supe escribir para ti,
decirte de forma clara y conscisa
que contigo aprendo a vivir,
que cambias mis penas por alegrías.
Nunca supe escribir para ti,
plasmar tu magia en mi poesía,
decirte que gracias a ti,
la sangre galopa con la tinta,
noche y día.
Nunca supe escribir para ti,
regalarte un gesto en cada rima,
expresar, con palabras,
los que mis ojos gritan si te miran.
Nunca supe escribir para ti,
que huelas mi aroma en los sonetos,
que al leer escuches mi voz
que te susurra lo especial de cada
momento.
Apareciste de la nada
y lo revolviste todo,
lo curioso es que...
Me encanta.
o al menos no como querría.
No supe reflejar en mis versos
que mis temores se cumplirían.
Apareciste de la nada
y lo revolviste todo,
y lo curioso es que...
Me encanta.
Nunca supe escribir para ti,
decirte de forma clara y conscisa
que contigo aprendo a vivir,
que cambias mis penas por alegrías.
Nunca supe escribir para ti,
plasmar tu magia en mi poesía,
decirte que gracias a ti,
la sangre galopa con la tinta,
noche y día.
Nunca supe escribir para ti,
regalarte un gesto en cada rima,
expresar, con palabras,
los que mis ojos gritan si te miran.
Nunca supe escribir para ti,
que huelas mi aroma en los sonetos,
que al leer escuches mi voz
que te susurra lo especial de cada
momento.
Apareciste de la nada
y lo revolviste todo,
lo curioso es que...
Me encanta.
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